De una herencia familiar a innovadores licores panameños, les contamos la historia detrás de cada sorbo que compartimos.

¿Alguna vez una copa les ha contado una historia?

Tuvimos el privilegio de vivir esa experiencia de primera mano. Fuimos invitadas a una cata íntima con Castelauro y Alambique. Castelauro es una marca de licores que nace en Panamá pero lleva siglos de tradición en su esencia. Entre cocteles, risas y degustaciones, descubrimos no solo productos excepcionales, sino la pasión de un legado familiar reinventado. Esta es la crónica de esa tarde, donde la quinta generación de un destilador nos reveló sus secretos.

El Legado Reinventado: Nardo Rivas y el Origen de Castelauro

Detrás de cada botella de Castelauro está Nardo Rivas, quinta generación de destiladores. Su historia en Panamá comenzó hace años, trayendo consigo el conocimiento ancestral de su familia. Al encontrarse en un país sin producción de uva, su espíritu innovador lo llevó a experimentar con lo que la tierra panameña sí ofrecía en abundancia: la caña de azúcar. Así nació su primer ron artesanal.

Lo que comenzó como un experimento para amigos (que no tardaron en pedirle botellas como regalo) se convirtió en una vocación. La pandemia, irónicamente, fue un punto de inflexión: la demanda informal lo dejó ¡sin ron! Fue entonces cuando Nardo comprendió que era el momento de formalizar su arte. Lo que empezó como un proyecto casero hoy tiene casa en Calle 68, San Francisco, donde la alquimia sigue su curso.

cata en castelauro
Alma Rivera y Michelle Flores durante la Cata

La Magia está en la Experimentación: Nuevos Ron y Licores

El espíritu de Castelauro es la experimentación constante. De su periodo de prueba y error no solo surgió un ron excepcional, sino una línea de licores innovadores que desafían lo convencional. Dos de ellos nos capturaron por completo, no solo por su sabor, sino por las historias que guardan.

El Ron Salgado: Un Viaje en Barco hasta tu Copa

Este licor tiene quizás la historia más fascinante. Se remonta a la época de los galeones españoles, que cruzaban el Atlántico cargados de tesoros. Para equilibrar los barcos, sus bodegas se llenaban de agua de mar. Al llegar al Caribe, vaciaban el agua y llenaban los barriles con ron. Esos barriles, impregnados del salitre marino, transmitían al licor un carácter único y salado.

Castelauro recrea esta tradición con maestría moderna. No usan agua de mar directamente, sino que curan sus barricas con agua salada purificada, permitiendo que la madera absorba el nivel exacto de salinidad. Solo entonces añaden el ron para su añejamiento. El resultado es un perfil totalmente diferente e inusual: suave, complejo y con un toque salino que realza los sabores, nunca los abruma. Una verdadera joya histórica en cada sorbo.

Licor de Café Panameño: La Certificación Reinterpretada

En Galicia (España), el licor de café tradicional requiere, por certificación, orujo (aguardiente de uva) y café de Guinea Ecuatorial. Nardo Rivas, fiel a su filosofía de raíces panameñas, decidió reinterpretar esta receta con identidad local.

¿Su fórmula? Sustituyó el orujo por su ron panameño de caña y cambió el café africano por una mezcla explosiva de tres variedades de café nacional. El resultado es un licor de café que honra la estructura de la tradición europea, pero late con el corazón del istmo. Es un homenaje en dos tiempos: al patrimonio familiar de la destilación y a la riqueza cafetalera de Panamá.

Félix Cuevas, de Alambique nos impresionó una vez más al compartir su experiencia al guiarnos durante la creación de fabulosos cocteles con estos licores.

Una Experiencia para Compartir

Nuestra cata con Castelauro fue más que probar licores; fue adentrarnos en un relato de perseverancia, herencia e innovación. Cada producto es un capítulo de la historia de Nardo Rivas y una reivindicación del potencial panameño para crear productos de talla mundial, con sello propio.

¿Nuestra recomendación? La próxima vez que busquen un licor para compartir entre amigas, para regalar o para crear un coctel especial, piensen en una botella que contiene una travesía transatlántica o una fusión de tradiciones. Piensen en Castelauro.